martes, 14 de febrero de 2012

¿Se acerca el día de San Valentín y estás soltera
Algunas lectoras responderán “¡Sí!” con alegría y orgullo. Otras lo harán con algo de desgana. Y habrá quien se sienta al borde de la depresión por tener que admitir que, en efecto, llega el día de los enamorados y no tiene con quién celebrarlo. Bueno .. Sí que lo tienes. Todos lo tenemos, te tienes a ti misma, a tus amigos, a las personas de tu familia que más amas, a tus mascotas. A esos otros que no son íntimos pero te alegran la vida con su presencia, te han ayudado en un momento dado o te han enseñado una lección. Incluso a una multitud de desconocidos que estarían encantados de conocerte. Recuerda que no podemos cambiar las circunstancias, pero sí la forma en que reaccionamos a ellas. Que llegue San Valentín es inevitable. Que tú te tengas que deprimir por ello es opcional.

Ahora te vuelvo a preguntar..
¿Soltera en San Valentín?¿Para que están las amigas?
Los novios pasan, las amigas permanecen. Así que si estás soltera en San Valentín piensa que casi es una ventaja ¿Por qué? Ahora te lo explico .. Partiendo de la base de que San Valentín no es más que una estrategia comercial, nadie debería sentirse triste o deprimido por no tener pareja  ese día del año. Sin embargo, a veces la presión social es fuerte y no lo podemos evitar. Hay que pensar en positivo y si San Valentín es un día para celebrar el amor ¿Por qué no celebrarlo con las personas a quién quieres? Tus amigas.. Lo que siempre debe llevar una noche de sábado una soltera es a sus amigas.. asique querida lectora sonríe y sal a disfrutar este día en buena compañía

jueves, 9 de febrero de 2012

Aprendí que la memoria no borra, esconde. Aprendí que el tiempo no cierra, pero ayuda a sanar. Aprendí a no ser vulnerable cuando dejaste de llamar. Aprendí a escuchar cuando oí tu silencio. Aprendí a pedir perdón cuando me di cuenta del error. Aprendí a levantar la cabeza cuando sentí odio y aprendí a llorar cuando me di cuenta de que no valió la pena. Aprendí a recordar cuando entendí que todo vale la pena. Aprendí que no termina, que cambia de forma. Aprendí que se puede amar eternamente y aprendí que si compito contra el tiempo, siempre pierdo. Aprendí que nada es tan malo y que me gusta caminar en una carrera. Aprendí que hay que rodear y llegar al otro lado para darse cuenta de que siempre es lo mismo. Aprendí qe los amores eternos pueden terminar en una noche, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Aprendí que el amor no tiene la fuerza que imaginé. Aprendí que nunca conocemos a una persona de verdad, que todavía no inventaron nada mejor que el abrazo de mamá. Aprendí que el nunca más, nunca se cumple y que el para siempre, siempre termina. Aprendí que el que quiere puede y lo consigue. Aprendí que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.