lunes, 5 de diciembre de 2011

Quizás sea esa sensación.. la de haber hecho todo lo posible y no haber sacado nada de ese gran esfuerzo. Que son tantas cosas en las cuales me he entregado y a día de hoy lo veo en vano..
Poco a poco esa sensación se hace más grande, y de un granito de arena se forma una montaña muy solida, que parece que nada ni nadie la puede derrumbar. Lo que se derrumba es algo dentro de mi, causante de este embajonamiento que odio tener..
Se suele decir que todas las flores florecen después de la tormenta, quizá por eso esté esperando tanto a la primavera, para ver un poco de claridad en este oscuro sitio.

                                                                                                           Yo nunca pierdo toda la esperanza..
   .. Por eso me siento a esperar a que llegue la calma.